Citar el nombre de cerámica sin metal en prótesis es sinónimo de máxima estética. En la actualidad dos son los sistemas de mayor difusión entre los laboratorios. Dichos sistemas están bien diferenciados entre ellos y con gran implantación.

De un lado se encuentra el sistema de modelo refractario en el que se duplica el modelo de silicona de precisión y se corre en revestimiento. Una vez fraguado el duplicado se le hace un tratamiento de desgasificado y sobre este material se aplican las distintas masa de cerámicas por capas hasta llegar al glaseado o brillo final; siempre se trabaja sobre el soporte de revestimiento y del otro lado la cerámica con el núcleo inyectado sobre el cual se aplica la estratificación propia de denitas, incisales y de intensivos.

Aunque los dos sistemas ofrecen suficientes garantías de éxito, quizás el sistema de cerámica inyectada es el que se adapta mejor al método de trabajo que utiliza habitualmente el laboratorio. El proceso de trabajo es igual que si de una estructura de metal se tratara, con lo que el técnico no debe variar su modo de trabajar.

Autor: Pere Baldomá Salxench

Laboratorio: Baldomá Laboratorio dental

Publicación: EDI Journal